Hace más de diez años que fui invitado a redactar una BUENA NOTICIA que comenzó a ser publicada cada miércoles en el desgraciadamente desaparecido DIARIO DE MÁLAGA. Aquello duró muy poco: la empresa se fue a pique y todavía estoy esperando por lo menos una nota de disculpa. Pero esto funciona así.
Posteriormente, un grupo de gacetilleros, todos procedentes de aquella página que encabezaba el maestro García Pérez, nos enrolamos en el DIARIO DE LA TORRE. Allí sentamos plaza en los últimos diez años hasta que, al culminar el año 2015, nuestros buenos amigos de Alhaurín de la Torre, con Javier de Molina al frente, comienzan a volar más alto y se expanden a toda Málaga con la puesta en marcha del Diario Digital EL FARO DE MÁLAGA.
Hay que echarle valor y sangre fría para iniciar una andadura periodística en los tiempos que corremos. Sin una gran empresa o un partido político que les respalde. Sin culto al sensacionalismo y al periodismo de bufanda. Por eso no hemos dudado en seguir sus pasos e incorporarnos a este nuevo proyecto.
Yo soy un periodista viejo, no un viejo periodista. Soy un recién llegado a esta profesión. Esto me permite no estar demasiado contaminado. Cuando veo la posibilidad de ser manipulado en algún foro, huyo de la situación como de la quema. Hoy prepondera la opinión publicada sobre la pública. El ejemplo son esos debates televisivos y radiofónicos que comentan cualquier acto o actitud bajo el prisma del color de la empresa a la que pertenecen.
Si quieren divertirse, sintonicen cualquier emisora de TV. a las 12 de la noche. Solo existen dos tipos de deportistas: los del Madrid o los del Barcelona. Los “periodistas” participantes jamás analizan y ponderan las actuaciones puramente deportivas; se centran en los insultos y en calentar a las distintas aficiones para que se metan en una especie de guerra civil deportiva. Y mientras millones van y vienen. Claro dejando buenas comisiones a ese “mundillo deportivo” que huele peor que el “corruptopolítico”, que ya es difícil.
Estoy oyendo la radio mientras escribo, parece que nos vamos a ahorrar unas elecciones en Cataluña y nos vamos a tragar un proceso de Independencia “por narices”. Con su pan se lo coman.
Me quedo con la buena noticia que transmite la aparición de EL FARO DE MÁLAGA. Ahí les seguiré llevando cada semana algo por lo que sentirse felices. Lo pueden buscar en http://www.elfarodemalaga.es/. Vale la pena. Además sale mi foto.
