Del mismo modo que título así Mi Grito de hoy, podía haberlo titulado como «Las confesiones de un Mirón». Tengo, como ya saben muchos de ustedes, ochenta y cinco años, a tiro de dos meses de los ochenta y seis y siempre me ha gustado mirar y leer, conocer y por suerte es mucho lo que he conocido…podría decirse que «estoy muy viajado».
Publicitario de entonces, de cuando había que salir a «pescar» los clientes en la penumbra de su Despacho, algunos ni lo tenían y hablaban con las visitas en un banco del taller, sobre cuya superficie podían encontrarse infinidad de piezas que componían el objeto de su fabricación. Despachos en penumbra, amplias naves y carteles en algunas puertas en los que prohibían la entrada a «vendedores o agentes de publicidad»…así rezaba el que podía verse en algunas empresas conserveras de Murcia. Insisto, había que salir a buscarlos y eso se hacía a base de coche y kilómetros, que lo mismo te llevaban a Málaga, o a Gerona y más a menudo a Ibi, Onil o Jijona u otras ciudades…y siempre, en todos mis viajes, lo primero que hacía al llegar a una ciudad era empaparme de sus calles, leerme sus historias, si las tenía a mano y detenerme a hablar con sus gentes, que nunca me rechazaron el dialogo. Y hacía eso, simplemente, porque siempre me gustó «conocer» personas, cosas o situaciones…por supuesto que encontré «calamidades» e historias, siempre busqué a la persona, por encima del cliente…y aprendí…
¿Y hacía donde he de mirar ahora? Si miras cosas inanimadas, los periódicos están llenos de «muerte», de «muerte» están llenas las Televisiones y hasta en los Bares o Casinos, entre copa y copa, o entre ficha y ficha de dominó, no dejan de escucharse «penas» o comentarios sobre este o aquel suceso…en una pausa en mi escrito me he asomado a la Televisión que estaba viendo un familiar…he leído «no le hacía falta para comer, pero decidió prostituirse…se acostaba con cuarenta hombres al día…»no se ni a quien se referían ni me ha interesado seguir mirando…como decía aquel chavalín del que he hablado en alguna otra ocasión…»Madre, para qué tanto ver». No es que vaya a decir que «cualquier tiempo pasado fue mejor», en todos los tiempos han habido muertes y guerras y traiciones, violaciones, pero, por ejemplo en televisión, habían buenos Conciertos y programas de Libros. Culturales y de Tertulias amenas, que nada tienen que ver con las actuales, de las que no hablo porque son sobradamente conocidas… ¡Ah! y otra cosa, he empezado diciendo que era un Publicitario y no un Publicista porque Publicitario pone el Titulo que en su día me extendió el Ministro Fraga y porque creo, además, que a quien se dedica a la Publicidad le cuadra más Publicitario, del mismo modo que a quien publica le cuadra más el Publicista…y esto ya se discutió en las altas esferas de Ministerio, antes de otorgar los Títulos que, lógicamente, no me «dieron» solo a mí.
¡Ah! y que conste que yo no pretendo criticar, digo nada más.