Presiento vuestra cascada de risas
por las espaldas
de quienes siempre soportaron
el peso de vuestro poder;
la frágil arena de las dunas
desliza sus miembros
por mis sienes.
Presiento vuestra cascada de risas
por las espaldas
de quienes siempre soportaron
el peso de vuestro poder;
la frágil arena de las dunas
desliza sus miembros
por mis sienes.