Viví los “años de plomo”; para más inri ejerciendo de secretario de la Comisión de Interior del Congreso.
Los del “candado” del 78 estamos obligados a construir el “relato” de aquellos años en que, a escondidas, se enterraba a los asesinados por ETA.
No debemos consentir que dicho relato sea el escrito por los asesinos.
Ayer se concedió a Otegi la posibilidad -a través de TV1- de pedir perdón a los familiares de las víctimas de ETA.
Se negó, pero nos invitó a leer un libro suyo: “su relato”.
Rosa María Mateo debe dimitir ya, lo demanda su propia dignidad.