Categoría: Antonio García Velasco

  • Microrrelato. El acreedor florido

    Se llamaba Poquebe y estaba considerado como acreedor florido, pues, cada vez que iba a reclamar una deuda, obsequiaba con un hermoso ramo de flores: «Para aliviar la dolorosa al deudor», explicaba. El día de pago, Dadajoz, como era el cumpleaños de su novia, quería regalarle un ramo de flores. Esperó a que apareciera Poquebe.…

  • Microrrelato. La bailarina ratera

    Iba por la calle causando la admiración con sus pasos de danza. La acompañaba una música invisible que se hacía oír por los transeúntes. Se acercaba con sus cabriolas a cualquier persona y, sin que nadie se diera cuenta, le hurtaba la cartera del bolsillo o el monedero del bolso. Todos celebraban la melodía que…

  • Microrrelato. Un pánfilo transparente

    No era transparente porque fuera de vidrio o se creyera de cristal como el Licenciado Vidriera de Cervantes. Lo era por ingenuo y cándido en demasía y a todas horas. Le recomendaron que se metiera en política para aprender el arte del disimulo, la ocultación, el cinismo, el doble sentido… Hizo caso a la sugerencia…

  • Microrrelato. Intercambio de mensajes

    Una noche fría y húmeda, en la que la vida más grata es el sueño, recibió un mensaje de paz al que respondió con una larga misiva contra la hipocresía y el cinismo: el remitente era un fabricante de armas. http://agvelasco.blogspot.com.es/

  • Microrrelato. El docto durmiente

    Cuando comenzó a contar el cuento de El docto durmiente, todos comenzamos a imaginar una sátira contra los intelectuales de ahora que callan como dormidos mudos ante la injusticia, los abusos, los comestibles cargados de sustancias cancerígenas, la corrupción, la incultura y decadencia reinantes, los peldaños en los que se suben los políticos para no…

  • Microrrelato. El vigilante órfico

    El contador órfico llegó a la conclusión de que ellas fueron las oncenas checoslovacas que habían cruzado el umbral de aquella mansión. Llegaban siempre de dos en dos, entraban juntas y salían cada una por una puerta. ¿Quién las había llamado, quién las esperaba dentro? ¿Cuáles eran sus quehaceres en el interior? Si checas habían…

  • Microrrelato. La baqueana fructífera

    Frente a la copa, en la barra de un bar, tras un rato de charla, llegaron al momento de las confidencias y ella le dijo: «Soy baqueana». ¡Horror, no tenía ni idea de lo que quería decir! Pero, comenzó a desconfiar. No le daba buena espina lo que pudiera esconderse detrás de tal declaración. Perdió…

  • Microrrelato. Equimosis alada

    Alada, ciertamente, pues la mancha equimótica de la cara se extendía velozmente por toda su piel. ¿Se debía a rupturas caprichosas de vasos sanguíneos? ¿Qué peligro corría? Dermatólogos, traumatólogos y especialistas en circulación sanguínea se pusieron de acuerdo para remediar las manchas y su etiología. Decidieron efectuar un seguimiento de la vida cotidiana del paciente:…

  • Microrrelato. Un muchacho campesino se cree hijo del rey

    Encontró en el fondo de un baúl un papel doblado cuidadosamente y no pudo resistir la curiosidad. Estaba escrito con torpe letra. Era como el inicio de un diario. Al final aparecía el nombre de su madre y una fecha. «…Ayer, cuando estaba sola, el rey llamó a nuestra casa. Nunca he visto a un…

  • Microrrelato. Antibióticos injuriosos

    En principio, los llamaron injuriosos porque, en vez de curar las enfermedades infecciosas, aceleraban su gravedad. Los investigadores sospecharon, como en otras ocasiones, que algunos fabricantes escatimaban los principios activos de las cápsulas, bebibles o inyectables. En los laboratorios de un hospital hicieron pruebas y descubrieron la resistencia de las bacterias a los antibióticos. Cundió…