Categoría: José Repiso Moyano
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Hipocresía, ¿cómo es tu amor?
Algunos objetivamente no paran de hacer el mal, van haciendo el mal acción tras acción, día tras día, malvaloración tras malvaloración, y sin saberlo (en conciencia) siquiera. Lo realizan muchas veces por automatismo social, ya sea porque nadie les dijo lo correcto (o sencillamente lo que es compatible con la verdad) o ya sea porque…
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Las mentiras nos comen
Si un ser humano no tiene un infinito respeto a la verdad, jamás entenderá a la ética ni jamás conseguirá algún bien. Porque sencillamente la verdad (pero solo ésa alcanzada por la razón) es lo único que consigue el que funcionen bien todas las cosas que están existiendo o que existen y, además, eficazmente consigue…
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Las palabras no son de nadie
Las palabras no son de nadie pero, en contrariedad o paradójicamente las crea la sinrazón que manda; o no, si ya precisamente tú en ti eso lo evitas con una responsabilidad-conciencia-respeto-benevolencia de verdad. Primero, lo que más indigna a una persona buena, a una persona decente o que no admite mentiras, a una persona correcta-ética,…
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La buenización del mal
La mayoría de los intelectuales planean o deciden con su rollos, relatos autococinados (mentalmente) o con sus líos de conveniencias alguna buenización de la sinrazón (o del mal). Sin duda racional. Sí, porque en cada uno de ellos se fortalece una valoración irracional (antiética) o se fortalece día tras día un “porque sí” enturbiador o…