El Barrio Viejo acogió anoche la procesión de la Virgen del Carmen. Organizada por la asociación de vecinos de la zona, con la colaboración de la Concejalía de Fiestas y Turismo del Ayuntamiento, las calles estrechas e irregulares del casco antiguo fueron testigos, una vez más, de la gran devoción y culto hacia Santa María del Monte Carmelo, habitualmente relacionada con los municipios costeros, pero que en Alhaurín de la Torre se le profesa gran fervor, igual que en la barriada de Torrealquería.
Tras la multitudinaria misa, comenzó el desfile por el Barrio Viejo, con cientos de personas, fieles y devotos, acompañaban a la sagrada titular con velas, con cantos y rezos durante todo el camino, con el acompañamiento además de la Banda Municipal de Música. Fue muy llamativo que los portadores y portadoras del trono -este año había muchas mujeres y más hombres que otros años- iban ataviados con el típico traje marengo: camisa blanca, pantalón negro arremangado y cinta roja en la cintura.
El alcalde, Joaquín Villanova, presente en la comitiva junto a parte de su equipo de gobierno, destacó la devoción a Nuestra Señora del Carmen, una advocación muy enraizada históricamente en Alhaurín de la Torre pese a ser de interior. También recalcó el mérito de la asociación para mantener esta hermosa tradición.
