El término que intitula este documento, se pierde en la noche de los tiempos de mi mente. Recuerdo que en “Meditaciones del Quijote” Ortega, decía: “Pero le es lícito [al escritor] borrar de su obra toda apariencia apodíctica”. Con un asterisco lo llevé a pié de página escribiendo: Apodíctico: demostrativo, convincente.
Recientemente he tenido que usar el vocablo, y para fijar conceptos, recurro a internet donde, para discriminar las proposiciones apodícticas de las asertivas y problemáticas, nos dice: ‘Podemos entender las diferencias entre estas proposiciones a través de ejemplos. El enunciado “Cuatro más tres es igual a siete” es apodíctico: es necesariamente válido’ (*).
Otro argumento semejante: “Por ejemplo «Dos por dos es igual a cuatro» es apodíctica”. Aparece así en Wikipedia (**). Al leerlos se me enciende una luz en la mente. Casi siempre que alguien que no sabe matemáticas, aunque sepa de otras muchas cosas, utiliza argumentos matemáticos, marra. Así lo he probado a lo largo del tiempo que llevo escribiendo en el Faro o antes en Diariolatorre.
Cuatro más tres, como dos por dos no son necesariamente siete y cuatro como afirman, sino condicionalmente siete y cuatro ¿Y por qué condicionalmente y no necesariamente? Por algo muy sencillo, porque el resultado depende del sistema de numeración elegido en la operación. Como usualmente el sistema usado es el decimal los ignorantes creen que ese sistema es único. Quizá por eso atribuyen a tales asertos carácter apodíctico.
Si hubieran escrito por ejemplo: Así, en el sistema de numeración decimal tres más cuatro son siete, es apodíctico e igual que dos por dos es cuatro, en el mismo sistema de numeración decimal. Al no hacerlo dejan de ser proposiciones apodícticas por ser asertivas “que meramente aseveran que algo es o no”. En efecto son o no son dependiendo del sistema de numeración elegido.
Como “no soy de letras”, la cuadrícula mental, originada por las matemáticas y la técnica, me hace circular por praderas cuya exploración precisa la brújula del conocimiento especializado. Sin embargo, tal cuadratura mental me ha dado un esquema de discernimiento, piloto que orienta e ilumina lo que leo. También la osadía para introducirme en jardines como éste, juega su papel. Pero no lo puedo remediar. A pesar de mi formación técnica y mi profesión matemática, qué quieren que les diga: el mundo de las letras me apasiona porque en efecto, es luminosamente apasionante.
(*) http://definicion.de/apodictico/ (**) https://es.wikipedia.org/wiki/Apod%C3%ADctico