De mis años de vida Profesional, que pasaron de los cuarenta, muchos de ellos, la mayoría, los dediqué al mundo de la Publicidad y de hecho en la pared de mi cuarto hay un título, firmado por el incombustible Manuel Fraga, en el que figura mi Profesión y mi titulación, Técnico Publicitario. Citar clientes como Juguetes Geyper, o Turrones El Almendro, sin olvidar nunca «mi» inolvidable Kinito, el de «Las ganas de comerrrrr» es algo de lo que puedo presumir…y de aquí nace mi admiración más sincera a la Dirección de Marketing del Atlético de Madrid y lógicamente su Departamento de Publicidad.
Nos han enseñado a decir al mundo el por qué somos del Atlético, a mostrarnos orgullosos de ello, también nos han enseñado a Creer y al mismo tiempo crecer; nos han enseñado a ganar y también a perder…han lanzado al aire tantos y tan buenos mensajes que los Socios y Abonados crecen casi tanto como dicen crecen los hongos…y sin embargo tengo un reproche que hacerles, nos han enseñado hasta a llorar, pero no nos han enseñado a protestar y que se nos oiga. Recuerdo que durante unos años tuvimos un Presidente llamado Alfonso Cabezas, Médico Forense, por más señas, que llevó sus protestas tan alto, tan alto que a punto estuvo de perder hasta su apellido. Fue «ajusticiado» por las más altas esferas futbolísticas y no futbolísticas de aquel entonces, pero el llevó sus protestas hasta un Madrid-Atlético en el Bernabéu, al que pidió no fuera ningún atletista y que en esas horas acudieran al Calderón a merendar tortilla de patatas con él y sus Directivos…y allí fueron a miles…estaba hasta los «cataplines» decía, de que los árbitros actuaran al dictado…de quien o de quienes…eso lo saben bien los que dictan y los que «reciben» el dictado.
De un modo consciente he dejado «enfriar» la caldera de mi indignación durante cuarenta y ocho horas, para que nadie pudiera decirme que mi protesta era producto de un «calentón», ya que de caer en uno hubiera caído en los cientos que durante años se vienen acumulando…y es que está claro, el Atlético molesta en las alturas…y eso que en su día fue Atlético de Aviación. Y esto, el molestar, no es solo de fronteras para dentro, también ocurre de fronteras para fuera…el sábado yo fui tan ingenuo que llegué a creer que, en cierto modo, se nos compensarían los minutos «de más» que el Arbitro añadió en Lisboa y otras cosas que se nos han hecho en otras «plazas», pero cuando vi al «coletilla» de turno dar por bueno un gol en claro fuera de juego y más adelante «autorizar» el «placaje», creo que se dice así, de Sergio Ramos al delantero que escapaba solo, ya no lo dudé…una vez más éramos el «invitado» molesto que se había «colado» de rondón en una final que no estaba hecha para el…y las «barbas» de cientos de personajes no podían consentir que a las mismas se subiera un «advenedizo»…un árbitro que además de lo dicho, sacó la lengua y se burló de la interpretación de un «matón» llamado Pepe, pero sin llegar a sancionarle…lo que vino después…eso es lo de menos…porque allí ocurrió lo de siempre, «murieron cuatro romanos y cincuenta cartagineses». Y ole, ole, ole, el Cholo Simeone.
¡Ah! Y que conste que yo no pretendo criticar, digo nada más.