La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) de Málaga ha registrado, durante 2015, un total de 209 denuncias por agresiones a personal del SAS en los centros sanitarios de la provincia, 22 más que en 2014.
Este miércoles, veintena de delegados de CSIF se ha concentrado con motivo del Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario para reclamar al SAS mayores medidas preventivas ante este aumento de los casos.
En concreto, se ha pasado de 187 en 2014 a 209 en 2015, un aumento de más del diez por ciento que «supone un importante riesgo para los trabajadores», han reivindicado desde la Central a través de un comunicado.
Según los datos del registro informatizado de agresiones del SAS, de los 209 casos anotados en Málaga en 2015, 47 fueron agresiones físicas, mientras que 162 fueron verbales. Sin embargo, CSIF ha subrayado que la cifra real de agresiones, entre verbales y físicas, podría ser considerablemente superior, ya que, según ha estimado, nueve de cada diez no se registran, sobre todo cuando se trata de amenazas e insultos.
El organismo ha mostrado su preocupación respecto a que el 25 por ciento de las agresiones registradas no tuviesen causa aparente, por lo que ha exigido actuaciones en materia de seguridad para evitar esos casos.
En la misma línea, ha reclamado un mayor esfuerzo conjunto para evitar estas situaciones y la implantación de mayores medidas preventivas, como la impartición a todos los trabajadores de formación sobre el control de situaciones conflictivas.
Por otra parte, han considerado prioritario que cada caso de agresión quede registrado informáticamente para evaluar las medidas preventivas, así como que la dirección del centro en el que se dé el episodio violento respalde a la víctima, «que en la mayoría de ocasiones no cuenta con apoyo por parte de la Administración», han precisado.