Admiro a la Escritora Almudena Grandes, además de como «escribidora», por su sentimiento Atlético, sin que rechace, en absoluto, quien soy para ello, su militancia de izquierdas, entre otras razones porque también en esto «cojeamos» del mismo pie. Cada lunes espero su columna en el País y coincido en un noventa y nueve, coma, y medio, con sus escritos y no lo hago plenamente porque siempre entre escritores tiene que haber algún punto en el que disentir…lo demás sería igual a leerse uno mismo..
Habla hoy de Pablo Iglesias, lo raro sería que no lo hiciera, ya que entre unos y otros, sus pros y sus contras, parece que no hay más protagonista que él. Viene a decir que cuanto más lo «demonicen» mayores serán sus triunfos…y digo yo ¿no será el, que de tonto no tiene un pelo. el primero en «demonizarse»? nadie se hubiera fijado en él, si él no hubiera hecho que se fijaran y del mimo modo que Salvador Dalí, dicen, rompió un escaparate a bastonazos, para llamar la atención, Pablo Iglesias ha arremetido contra unos y contra otros, haciendo de sus «animaladas» una forma de ser que algunos, tal vez los más, admirarán mientras que en otros producirá rechazo…¿qué cuál es el bueno y cual el malo? eso lo sabe el, del mismo modo que sabe cuándo mostrar al uno o al otro. Mucho se ha hablado, sobre todo por el mismo, de su mano extendida, pero ¡que puñeta! ¿la extiende para dar o para estrangular? Nadie podrá negar, lo hizo rodeado de Cámaras, que el «regalaba» la Presidencia del Gobierno a Pedro Sánchez, si bien él se auto nombraba Vice-Presidente y se hacía responsable de las principales Carteras Ministeriales…eso para empezar. Más tarde siguió tendiendo la mano renunciando a una Vice Presidencia que nunca tuvo, presentándose como el «manso cordero» que ni es ni será nunca. Es muy listo, sabe más que «los peces de colores» y se maneja entre las Cámaras como se hubiera nacido entre ellas…tal vez por esa afinidad hay una importante Cadena de Televisión dispuesta a auparle a lo más alto, aunque para ello tenga que sacrificar, en algunos casos, parte de su audiencia.
Y mientras que estamos viendo que hay hombres que actúan como máquinas y se adaptan a cualquier circunstancia, lo mismo si tienen que «girar» más hacia un lado o hacía otro, sean más a la izquierda o bien más a la derecha, empezamos a entrever una invasión de máquinas que actúen como hombres, si bien, de momento, los «unos dirigen a las otras» pero que pasará el día, que parece próximo a llegar, en el que esta «ayuda» no sea necesaria , o sea que se produzca la rebelión de las Maquinas, que algún cineasta «calenturiento» ya nos ha esbozado en película…ese día, si no me «han» borrado ya, que me borren de ese mundo, en el que no me gustaría estar…del mimo modo que tampoco me gustaría estar bajo un gobierno que encabece Pablo Iglesias y no porque sea más o menos de izquierdas o más o menos de derechas, que eso sería lo de menos, no me gustaría porque en este Político priman las ambiciones sobre las ideas y con tal de gobernar es capaz hasta de ·»vestirse de Lagarterana»…¡¡¡Y no me van las «Lagarteranas»!!!
¡Ah! Y que conste que yo no pretendo criticar, digo nada más