Con todo lo que se nos miente, ¿cómo no decir nada sobre el Día Internacional para el Derecho a la Verdad? Tenemos derecho a la Verdad. La Asamblea General de la ONU, el 21 de diciembre de 2010, aprobó una resolución por la que se establecía el 24 de Marzo como Día Internacional para el Derecho a la Verdad en relación con las Violaciones Graves de los Derechos Humanos y para la Dignidad de las Víctimas.
¿Se nos miente? Bueno, a veces, se nos dicen medias verdades, con lo que se nos engaña igualmente. Y con peor intención.
En ocasiones se nos oculta la verdad con cortinas de palabrería. Nos engañan, igualmente. Tampoco hay derecho.
En ocasiones se nos oculta la verdad con latiguillos de letra pequeña que ni con lupa de muchos aumentos se puede leer. Nos engañan con la oscuridad.
Muchas veces la publicidad dice lo que no es absolutamente cierto. De nuevo nos están llevando al abismo de la ignorancia, esa forma de hacernos vivir en la mentira, o sea, sin la verdad.
Los eufemismos son muchas veces formas de camuflar la verdad. No todos tenemos abiertos los sentidos a la comprensión de las manipulaciones lingüísticas.
Los titulares tergiversan aunque, después, en el cuerpo de la noticia se diga la presunta verdad. ¿Qué ocurre con la verdad si nos quedamos sólo en el titular?
Las violaciones graves o leves de la violación de los derechos humanos necesitan la denuncia con verdad, desde la verdad, desde la objetividad.
En aquella resolución de la Asamblea General de la ONU, se invitaba “a todos los Estados Miembros, a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y las demás organizaciones internacionales, así como a las entidades de la sociedad civil, incluidas las organizaciones no gubernamentales y los particulares, a observar de manera apropiada el Día Internacional” para el Derecho a la Verdad. Pero los papeles ocultos de los estados siguen ocultado violaciones de Derechos Humanos. Que este día, pues, 24 de marzo de 2016, nos lleve a la exigencia de la Verdad. Incluso con el nombre de Transparencia que pregonan tantos polícios.