Tomad, malditos, el sol del poder,
achicharrad vuestras entrañas
con el clamor de la victoria;
dejad que yo beba la copa vacía
a la sombra del amor.
(Dedicado con el «cariño del odio” a todos los que ostentan poder y se complacen ello)
Tomad, malditos, el sol del poder,
achicharrad vuestras entrañas
con el clamor de la victoria;
dejad que yo beba la copa vacía
a la sombra del amor.
(Dedicado con el «cariño del odio” a todos los que ostentan poder y se complacen ello)