Parecido al mamporro que Errejón lanzó contra la boca de Pablo Iglesias con la creación de “Más Madrid” y su alianza con Manuela para hacerse con la Comunidad de Madrid, el “señor” Garrido -PP y ahora en C´s- he demostrado lo que es la política en la actualidad: una ciénaga de traiciones.
Al buen señor, con más de un par de décadas en el PP y presidiendo la Comunidad madrileña en el último año, le ha sentado muy mal que Pablo Casado, perdedor absoluto de las pasadas elecciones, eligiese a Isabel Díaz Ayuso como representante para dirimir la batalla de Madrid, a pesar de que el presidente del PP le concediese el cuarto puesto en las elecciones europeas: un auténtico chollo.
Pero, ay Dios, anda por estos lares un partido llamado Ciudadanos, liberal, socialdemócrata y lo que le echen dispuesto a lo que sea con tal de vencer y ha realizado, con encajes de bolillos, una agarradera a la yugular del PP para que el traidor Garrido consumara su venganza.
Así que en cuestión de minutos ha hecho lo nunca visto: convertir al social-demócrata-liberal en uno de los suyos y este, pobre hombre, ha ido a parar a las listas del insaciable Albert Rivera, dispuesto, más que el PSOE, a finiquitar de una puñetera vez al “destrozado y cautivo” Partido Popular que, no lo duden, puede, y tal vez deba, desaparecer del mapa político.
Pero así no, señores Rivera, Garrido, etc., estas cosas se hacen con vergüenza política, claro es, que tal vergüenza está por estrenar.