El pleno del Ayuntamiento de Benalmádena ha aprobado la moción presentada por el PP de declarar al secretario general de Sortu, Arnaldo Otegi, persona ‘non grata’ en Benalmádena, tras los votos favorables de los populares, de la edil de Movimiento por Benalmádena y de los tres concejales no adscritos, mientras que no la han refrendado PSOE, Lara, -que se han abstenido- e IU y Costa del Sol Sí Puede Tic Tac, que han votado en contra. En este aspecto, la portavoz del PP, Concha Cifrián, ha recordado que » algunos partidos presentes en el pleno respaldan que Otegi, exconvicto y con probada relación con banda armada que tiene sus manos manchadas de sangre, se dedique a pasearse por foros nacionales e internacionales como hombre de paz». «No se puede amparar ni legitimar ninguna otra acción que no sea la estricta condena de la violencia y las acciones de ETA», ha señalado la concejal ‘popular’, apelando a «la decencia y superioridad moral» de la Corporación municipal para apoyar esta iniciativa en la que ha recordado a las cerca de 850 víctimas provocadas por la barbarie de ETA en sus 50 años de historia como banda terrorista, asesina y armada.
Con esta iniciativa, el PP benalmadense se ha sumado a la presentación de mociones contra el líder abertzale ante «la utilización hecha del Parlamento Europeo y del catalán» y, por tanto, ante «la necesidad de que ninguna institución pública, empezando por los ayuntamientos, contribuyan a la proyección mediática de aquellos que han sido condenados por pertenecer a organizaciones terroristas e impidan, en consecuencia, su visita», ha señalado la portavoz popular.
Asimismo, desde el PP se ha subrayado que «alguien que no condena los crímenes perpetrados por ETA, que no pide perdón a las víctimas, que no contribuye con la justicia para esclarecer numerosos casos aún pendientes y para que la banda terrorista entregue las armas y que, en la actualidad, cumple una pena de seis años y seis meses de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho al sufragio pasivo y para el desempeño de cargo o empleo público, no puede usar las instituciones para autoproclamarse hombre de paz y buscar proyección política despreciando las sentencias judiciales».
Por último, desde el PP no se entiende al PSOE de Benalmádena cuyo alcalde, Victoriano Navas, no ha mantenido la misma postura de sus homólogos en otros Ayuntamientos como el de Málaga que sí la han apoyado. En este sentido, Cifrián ha indicado que ‘la compra de voluntades tiene un precio por el que Navas tiene que sucumbir y ceder ante las exigencias y caprichos de algunos de sus socios políticos para continuar en el sillón de una Alcaldía que no se ha ganado en las urnas y que no responde a la voluntad de los ciudadanos de Benalmádena. Un alto coste político que poco a poco le va deteriorando en esta legislatura gobernada por este pacto de perdedores’, ha manifestado la portavoz.