Si nací en enero de 1936 quiere decir que tengo seis meses vividos de republicano de nacimiento, tres años de guerra civil, otros treinta y seis “tacos” de dictadura franquista y cuarenta cuatro más de democracia parlamentaria, o sea: llevo toda mi vida escuchando hablar de Franco.
Hoy el Tribunal Supremo ha sentenciado que el famoso general será exhumado del Valle de los Caídos y que sus restos serán trasladados a otro lugar; tal vez al Pardo.
No se conocen más detalles, pero tengo la sensación que la diñaré y se seguirá hablando del gallego.
Moriré, sin remedio, con él.