¡¡¡Hay tanto de que hablar¡¡¡

Que no se sabe de qué escribir. Se necesitarían cientos de páginas y con toda seguridad no bastarían para cubrir tanto «despropósito» como estamos viviendo. Yo en mi vida he pasado por algunos y por la crueldad de algunas de las escenas que poblaron mis ojos, creí, ingenuo de mí, que de por vida estaba vacunado de mi capacidad de sorprenderme, pero no ha sido así y conforme hemos ido avanzando en tecnologías, hemos ido retrocediendo en «humanidades».
Hemos retrocedido en humanidad y en «refinamiento». Es cierto, siempre hubo muertes y asesinos; algunos de los que figuran en la historia de los crímenes «famosos» en otras épocas fueron espeluznantes, pero, aunque la muerte de un semejante nunca se base en la razón, los asesinos, al menos los más «llamativos» y más publicados, alegaron y, a veces, la tuvieron, fuertes razones para llevar a cabo sus crímenes. Los unos mataron por venganzas personales y litigios entre vecinos y otros por asuntos de «cama», sin que faltará el sádico de «turno» que mataba por el «placer» de coleccionar «trofeos»…hubo muchos casos que asombraron al mundo por lo inusual de los métodos, pero que una vez estudiados a fondo llevaron a los estudiosos de la «mente» a conclusiones que por lo que tenían de «científicas» podían ser, en cierto modo justificables. Sí, es cierto que ninguna muerte puede justificarse, pero no es menos cierto que hubo y hay enfermedades que aun sin quererlo llevan  a esas aberraciones. Las historias clínicas de muchos «casos» hicieron que sus «protagonistas» dejaran de ser asesinos para pasar a ser enfermos, o más bien habría que decir que sus «circunstancias» los llevaron a ser «asesinos enfermos». 
Y no voy a preguntar ni a preguntarme en que «nivel» nos encontramos en estos momentos, ya que estoy seguro de que con ello me metería en un «berenjenal» de difícil salida y no están las cosas para más líos, porque vamos a ver, ¿qué justificación puede haber para el asesino de Orlando» ¿su dios, llámese Mahoma, Alá o perico el de los palotes? y que me dicen ustedes de esos otros que se inmolan a cambio de un paraíso inexistente…no le busquen justificación porque no la tienen, sin embargo sería bastante fácil encontrar algunas causas y son ellas, principalmente, el retroceso que están sufriendo los «valores» humanos y las facilidades que encuentran seres estancados en civilizaciones arcaicas para comprar «fusiles ametralladores» como si fueran «canutillos» de los que emplean los niños para lanzar «bolitas de papel» mientras están en clase, aunque también es verdad que tales «canutillos» son tan arcaicos como la civilización de los modernos Kamicaces…hoy en clase los niños se entretienen con sus «móvil»…a mi modo de ver muy avanzados en lo técnico pero muy poco avezados en ciudadanía…retraso, sin duda, que junto a la facilidad de comprar armas, pueden ser causa de los muchos asesinatos que, casi a diario, se están cometiendo. Y como es natural y comprenderán ustedes este escrito, mi Grito, no es ni más ni menos, que la puesta en textos de aquellas cosas que hoy perturban mis pensamientos.
¡Ah! Y que conste que yo no pretendo criticar, digo nada más.