¿Hay vida después?

       Hace poco tiempo estuve con un matrimonio amigo y salió este tema de conversación, ella me decía que había sentido a su suegro próximo, percibía como una presencia, había estado muy unida a él en vida, y se tenían un mutuo aprecio, llevaba ya años muerto, pero cada vez que tenía un problema se encomendaba a él, a veces recibía premoniciones, es decir le venían a la mente ideas sobre lo que le preguntaban y lo que iba a suceder después.
     Así había acertado la solución de bastantes cuestiones familiares  que le habían planteado, decía que le aparecía una idea a la cabeza sin saber cómo y en todos los casos era la solución correcta, con el paso del tiempo desapareció esta “presencia”.
     El sentido de la trascendencia está presente en el hombre, muchos lo tienen adormecido pues se nos afirma reiteradamente que con la muerte se acaba todo, sin embargo aparecen situaciones que ponen estas afirmaciones en duda.
     Hay bastantes libros escritos por personas que han estado clínicamente muertas y al volver a la vida nos hablan de lo que han percibido en esa situación, algunos de los afectados han sido médicos o profesionales formados que han pasado por ese trance.
    Hay numerosas personas que han estudiado este asunto:, médicos, psiquiatras, etc… una de las más conocidas es la Psiquiatra suiza Elizabeth Kübler – Ros.
    Esta doctora que tenía una gran formación científica, obtuvo el título de Psiquiatra en los EEUU, durante su vida recibió veintitrés doctorados honoríficos de diversas universidades.
    Se dedicó durante muchos años, pues murió en el año 2004, a recabar testimonios de enfermos moribundos para tratar de conocer experiencias paranormales, quería averiguar si existía” el más allá”, si había vida después de la muerte, llegó a la conclusión que “la muerte no era un fin, sino un radiante comienzo”
     Estudió muchos casos de personas que estuvieron clínicamente muertas y después volvieron a la vida.
      Hay algo contrastado por esta doctora y otras personas que han investigado casos similares, y es una experiencia extrasensorial consistente en salir fuera de su cuerpo y ver lo que sucedía a continuación, recuerdan los que lo han vivido en ese periodo de tiempo, lo que hicieron los médicos para reanimarles, lo que hablaron y otra serie de detalles muy concretos.
      Cuando lo han contado, una vez recuperados, han asombrado a los profesionales que han intervenido con estos testimonios. Contaba esta doctora en el libro que escribió sobre estos temas que incluso un paciente que estuvo clínicamente muerto durante algunos minutos a consecuencia de un accidente de tráfico,  detalló después cuando lo sacaron del vehículo utilizando sopletes, que había visto todo el proceso incluso sabía el número de matrícula del vehículo causante a pesar de no haberlo visto antes del accidente y que continuó con su ruta sin detenerse a atenderlo.
     También se ha comprobado en diferentes testimonios la coincidencia de la existencia de un túnel y una luz al final, que se sentían muy a gusto y tranquilos en esta situación, no querían volver a la vida.
     La doctora Kübler afirma después de investigar numerosos casos que la muerte no existe en realidad, es el paso a otra situación, es el abandono de cuerpo físico, “de la misma manera que la mariposa deja el capullo de seda”
     Pero hay más casos vividos por personas muy formadas. El neurocirujano Eben Alexander estuvo durante una semana sumido en un profundo coma, afirma que “viajó a otra dimensión del universo, una dimensión que nunca antes pude llegar a soñar que existiese”.
    Hay sin embargo otros profesionales que señalan que esto no es real y que lo produce el cerebro cuando está en su fase final una vez se ha producido la muerte física, pero esta afirmación no explica la sensación extra – sensorial de salirse del propio cuerpo y ver desde fuera todo lo que sucede, ven incluso su cuerpo inerte.
   En cualquier caso no se puede afirmar de forma rotunda que no hay otra vida después, sobre este tema se sigue investigando en la actualidad por médicos y científicos, quizá otro día en otra columna abunde en el mismo pues es apasionante. Los católicos si creen que hay otra vida después de la muerte.