La jornada familiar ‘Mi pueblo sin basuraleza’ se salda con casi media tonelada de residuos retirados

La jornada familiar ‘Mi pueblo sin basuraleza’ se salda con casi media tonelada de residuos retirados

La jornada familiar de recogida de residuos celebrada ayer entre Arroyo Blanquillo y Sierra Llana se saldó con la retirada de un total de 466 kilos de restos, entre envases, papel y cartón, vidrio y basura orgánica. La batida, organizada por la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento, con el apoyo de la Asociación Ecoherencia, de los Corresponsales Juveniles y de la Agrupación Local de Voluntarios de Protección Civil, reunió a alrededor de 60 personas, subdivididas en tres grupos, cada uno con su correspondiente monitor, y siempre equipadas con chalecos, guantes y utensilios, así como un kit básico de alimentos compuesto por frutas y líquidos.
El punto de encuentro previo al comienzo de la batida se localizó en la plaza del Ayuntamiento, donde los voluntarios fueron recibidos por el alcalde, Joaquín Villanova, y por la edil del Área, Jéssica Trujillo, acompañada además por el equipo técnico de su Concejalía, que inicialmente se unieron a la jornada, la cual transcurrió en un ambiente de máxima camaradería y compañerismo. Además de la recogida en sí, los asistentes recibieron un breve taller para la caracterización y clasificación de los residuos y el protocolo correcto de retirada.
Esta iniciativa se enmarca dentro del proyecto ‘Mi pueblo sin basuraleza’, una ambiciosa campaña  organizada por el Ayuntamiento con el objetivo de educar a los jóvenes y a las familias sobre la importancia de cuidar los espacios naturales. Como se recordará, esta iniciativa fue aprobada por unanimidad en el pasado Pleno de julio pasado y provenía de un plan, llamado ‘LIBERA’, cuya adhesión solicitó la ONG SEO/Birdlife en alianza con Ecoembes. El objetivo final es el de vincular a los ayuntamientos a luchar contra ese fenómeno, relativo a los residuos generados por el ser humano y abandonados en los entornos, generalmente dañinos o contaminantes para la flora y fauna del ecosistema.
Tanto el alcalde como Trujillo reivindicaron que esta experiencia pretende sensibilizar a la población “para que Alhaurín sea un lugar más limpio y cuidado por todos, y todo ello empieza evitando cualquier tipo de vertido y que este mensaje se extienda entre la familia y los amigos. Ambos anunciaron que se repetirán dichas jornadas por otras zonas del municipio. La elección del paraje del Arroyo Blanquillo se basa en su idónea ubicación y por ser una zona muy emblemática, cercana al casco urbano.
De la casi media tonelada retirada en grandes bolsas, el desglose fue el siguiente: 81 kilos de envases (latas, bricks y plásticos); 77 kilos de vidrio; 5 kilos de basura orgánica; 3 kilos de papel y cartón, y la friolera de 300 kilos de otros restos, residuos y basuras.