Desde hace unos tres años observo que en las sucursales bancarias que tengo al lado de la casa, cuando llega primero de mes, veo a mucha gente mayor haciendo cola para cobrar la pensión en los cajeros, no pueden sacar en la ventanilla cantidades inferiores a los seiscientos euros, por supuesto ante su dificultad para operar con estos, muchos de ellos vienen auxiliados por sus hijos o incluso nietos para poder obtener el dinero pues no saben manejarlos.
Los grandes bancos y las actuales Cajas de Ahorros están anunciando reducciones de plantillas para los próximos años, se han cerrado ya bastantes sucursales, cual es la causa: la digitalización, los ordenadores sustituyen al personal.
Estamos ante una nueva revolución industrial, en el siglo XIX cuando Singer diseño y se fabricaron las máquinas de coser, hubo grandes revueltas, las costureras se quedaban sin trabajo al no poder competir con estas máquinas. Ahora estamos igual, el mundo del trabajo ya ha empezado a variar sustancialmente.
La digitalización también se extiende a muchas empresas, la consecuencia será la pérdida de puestos de trabajo y la aparición de otros nuevos.
Hay muchos pequeños comercios en mi barriada, sin embargo los locales comerciales cambian de actividad en pocos meses pues los negocios no son rentables y cierran, no pueden competir pues no se adaptan a las nuevas estrategias del mercado, hay sin embargo uno de ellos que ha durado más de veinte años, ahora cierra por jubilación de su propietario, ¿Cuál ha sido la causa de su éxito? Ha utilizado el comercio electrónico a través de internet, más del 50% de sus ventas se hacían utilizando este canal.
Además de la citada digitación se añade la utilización cada vez mayor de robots, que afectará a gran parte de los puestos de trabajo en las industrias, a los que se añade la globalización, fruto de ella es la entrada de manufacturas fabricadas por países emergentes a un costo bajísimo con los que no se puede competir.
Vivimos desde hace años en la “aldea global” esto significa que nuestros jóvenes tendrán que acostumbrarse a trabajar en cualquier país, desde hace tiempo bastantes decisiones se toman por encima de los estados y esto no se puede parar, por eso los movimientos antiglobalización son un brindis al sol, quedarse fuera significa aislamiento y pobreza ya que no existen países autosuficientes en el aspecto económico.
España además está inmersa en un suicidio demográfico, a mí por mi edad no me afectará, pero a los menores de cuarenta años con toda probabilidad se les acabará el estado del bienestar que no se podrá sostener si no existe renovación en la sociedad, si nacen pocos niños y la pirámide de población se descompensa por completo habrá muchos más jubilados que trabajadores.
Estas cuestiones no interesan a la clase política que solo piensa en la legislatura de los cuatro años y no a largo plazo; no existe protección a la familia ni se protege y ayuda a la madre que desea tener descendencia, Francia y Suecia han conseguido cambiar el índice de natalidad al alza mediante la concesión de ayudas a las madres gestantes.
La protección a la familia y el estímulo a los nacimientos debería ser, dada la situación actual, una política de estado.
Las nuevas exigencias a los trabajadores del futuro también varían; Adecco que es una compañía de recursos humanos suiza con muchas oficinas en diversos países, entre ellos España, facilita el empleo y da trabajo a muchos cientos de miles de personas, señalaba que las empresas contratan ya más por la aptitud de los trabajadores que por sus conocimientos.
El trabajo del futuro se mueve entre las comunicaciones, la biotecnología, la gestión de la información, la investigación, etc.…. Ello conlleva la aparición de nuevas profesiones relacionadas con estas: programadores de elementos móviles, la seguridad informática, la gestión de la información en los discos duros y nubes, la consultoría de la información, a esto se añade que bastantes de las profesiones actuales tendrán cada vez más difícil seguir manteniéndose ya que irán desapareciendo.
La actitud de los jóvenes ante el trabajo ha cambiado, el emprendimiento cobra cada vez más fuerza, Global Entrepreneurship Monitor que es un referente internacional en el campo del emprendimiento señala que el 25% de los jóvenes de EEUU ha encontrado trabajo por esa vía, en Europa es bastante más baja y en España solo ha optado el 8%.
El futuro de los puestos de trabajo con vistas a los próximos veinte años debe ser objeto de un serio estudio por la clase política para proponer iniciativas que desarrollen y estimulen la formación de los nuevos profesionales y apoyar los nuevos modelos de trabajo como es, entre otros, el emprendimiento, seguir empeñados en mantener las viejas fórmulas no lleva a ningún sitio.
Tendrá que ser la iniciativa privada, nuevamente, la que marque el camino en esta cuestión al demandar los recursos humanos necesarios para los nuevos tiempos.