La noticia aparecida sobre las sociedades en Panamá ha puesto sobre el tapete como los poderosos tienen medios para ocultar ingresos, por eso cuando algunos partidos políticos nos dicen que van a pagar los ricos me da una risa floja, pues al final pagaremos los de siempre.
Será interesante saber si las personas que han aparecido en los medios como titulares de estas sociedades han defraudado, ya que estas no son ilegales; cuando acabe la investigación que está realizando la Agencia Tributaria deberá informarse a la ciudadanía, pues pudiera ser que algunos de los señalados si declararon la existencia de dinero en las mismas, así como las empresas que trabajan en el extranjero y generan sus ganancias en estos países y no tienen por qué declararlo: pero mientras esto ocurre están sometidas a un juicio mediático sin posibilidad de presunción de inocencia.
Como la hipocresía reina como dueña y señora en nuestra sociedad, se ha puesto de manifiesto en los medios que hay abundantes documentos que señalan a personajes conocidos: políticos, líderes sociales, deportistas, etc…incluso jerarcas de Venezuela, resulta que tenían sociedades en este país y con importantes cantidades de dinero mientras los venezolanos pasan penurias; es probable que cada día seguirán saliendo más nombres a medida que vayan desentrañando la documentación.
En nuestro país ya han salido unos pocos, pero la semana entre el 11 y el 17 ha sido prodiga en noticias, empezamos con personajes conocidos, incluso algunos con un discurso progresista, hemos finalizado con la dimisión del ministro Soria desconozco si ha defraudado o no, está por determinar.
Pero ahí no acaba todo además de las listas de Panamá, se ha añadido el encarcelamiento del Sr. Conde y lo menos esperado la detención del Presidente de “Manos Limpias” y el de Ausbanc, a la vista de ello ¿En quién vamos a confiar?. No obstante, a pesar de estos hechos, estoy convencido que hay mucha gente buena y honrada, lo que ocurre que en estos casos no llaman la atención
Lo que ponen de manifiesto estas situaciones es que muchos buscan el enriquecimiento personal sin importarles los medios, a alto nivel se constituyen sociedades como las que han aparecido en Panamá o en Paraísos fiscales, en niveles más bajos tenemos la economía sumergida, que según los expertos oscila entre un 20 y un 25% del PIB en España, los que la practican no suelen tener grandes capitales pues se trata de pequeñas y medianas empresas o autónomos que utilizan a personas sin contrato, las pagan en negro u ocultan sus ingresos.
Me parece muy legítimo que cualquier contribuyente quiera pagar los menores impuestos posibles y utilicen los medios que le vengan mejor, ¿pero por qué se van tan lejos a montar esas sociedades? Está claro que salvo los que tengan negocios en esa zona, lo que buscan son ventajas fiscales u ocultar dinero a Hacienda, pues no tiene otra explicación.
Carl Bernstein fue quien descubrió el escándalo de Watergate produciendo la dimisión del Presidente Nixon y se le concedió el premio Pulitzer que es el máximo galardón periodístico de los EEUU.
La publicación de las listas de personas que tienen sociedades en Panamá me parece muy higiénica y de grandísima trascendencia pues nos ha permitido conocer a muchos personajes, entre ellos a algunos que no imaginábamos que podían estar en ellas, por esta razón deberían premiar al grupo de periodistas de investigación que han conseguido penetrar en el entramado donde figuran dichas empresas y sacarlo a la luz,
La aparición de los listados de Panamá pueden poner en cuestión a paraísos fiscales e identificar a aquellas personas y empresas que disponen de medios y recursos para eludir impuestos, ya que existe un agravio comparativo, pues el ciudadano de “a pie” no tiene esas ventajas y está obligado a cumplir religiosamente con la Hacienda Pública, ya que en caso de no hacerlo no tiene escapatoria.
Sin embargo todo esto tiene el mismo origen, la falta de valores en nuestra avanzada civilización, el deseo desenfrenado de acopiar dinero, el individualismo que aqueja nuestra sociedad: “solo me importa lo mío”… estas cosas siempre han existido en todas las sociedades, pero últimamente se han multiplicado y lo más grave, seguimos indiferentes ante tragedias como la de los refugiados, el asesinato de cristianos en otros países, etc..