Vaya por delante que, tal vez, uno de mis primeros «sueños» el de ser Periodista, se quedó colgado allí, en aquel lugar en el reposan miles de deseos inalcanzados. Llegue a Madrid, allá por el año mil novecientos cincuenta y cuatro, del siglo pasado, y esa era mi meta anhelada: El Periodismo. Había escrito, aunque poco, en la prensa de mi ciudad, La Voz de Albacete, y realizado algunos guiones radiofónicos para Radio Albacete, de la Cadena Ser…no era bastante, quería más y una vez solventados los «flecos» de la enfermedad que me «robó» cuatro o cinco años de mis añadas más jóvenes desembarqué en Madrid.
Aparte de mis ilusiones, en mis bolsillos llevaba las tarjetas de algunos escritores que nos habían honrado con sus charlas, tanto en Albacete como en el pueblo del que mi padre era Notario, Villarrobledo. Participé en alguna de ellas y con ellas di comienzo a mi singladura…y arribé en Madrid, me inicie en algunas colaboraciones…pero había que subsistir e hice de «negro» de algún consagrado. No lo debí hacer mal, ya que la misma persona que me había dado ese «trabajo» me propuso ser redactor de textos en la Agencia de Noticias de la que era propietario. Como homenaje, en el recuerdo, diré su nombre, Don José López Del Arco y Soler. Por aquel entonces el periodismo comenzó su andadura oficial; se dieron algunos Títulos, sin pasar por Escuela Alguna y se creó esta. Uno de mis amigos, que andaba en estos menesteres, me dijo de darme el Titulo…yo era y soy así, dije que no, que quería ganármelo…pero las circunstancias me llevaron por otros derroteros y termine dando más de cuarenta años de mi vida a otra profesión, en la que me sentí muy a gusto y plenamente identificado, La Publicidad. Integrante de la Escuela de la calle y la empresa me gané el Título de Técnico Publicitario. Con el me Jubilé y a él le debo muchos momentos de éxito y felicidad…asistí, como pionero a los inicios de Televisión y fui coautor del lanzamiento de Marcas que fueron líderes en sus mercados…
Pero lo mío era ser escritor y a ser «escribidor» estoy dedicando los que «serán» últimos años de mi vida…y precisamente ahora que hay más Periodistas que hongos y más Periódicos, Digitales o de Papel que lectores de los mismos…¡se lee tan poco en este País! se ha abierto el espacio de las Tertulias en las distintas Televisiones, por las que «desfilan» aprendices y consagrados, mezclados, la mayoría de las veces, con medianías que, a lo mejor, han pasado por la Escuela, pero no llevan el «escribir» en las venas y así le luce el pelo, alguno lleva con el «escándalo», mientras otros no saben hablar sin que el insulto o desprecio florezca en sus bocas…De todas las Tertulias que, por deformación o nostalgia veo, hay un «personaje» que me encanta y no es precisamente Periodista, es Antropólogo y atiende por Aroca. Un diez para él, tanto por saber ser, como por saber estar. Así las veo y así pretendo hacérosla llegar a vosotros que, al leerme, ya sois no solo mis lectores, sino que también sois mis amigos.
¡Ah! Y que conste que yo no quiero «enseñar», simplemente me he dejado llevar de mis nostalgias.