Actualmente en Paris se está hablando del cambio climático, y por supuesto de los combustibles utilizados actualmente; el carbón mineral fue el gran motor energético utilizado en la primera revolución industrial, movía las máquinas de vapor y fue durante muchos decenios y aún hoy uno de los combustibles más utilizados en la industria.
La obtención del carbón, la mayor parte de las veces se hace en minas subterráneas, salvo yacimientos que existían muy cerca de la superficie y se explotaban a cielo abierto.
Los mineros que han trabajado en las minas y los actuales realizan un trabajo muy penoso, arriesgado y muy poco apreciado, además de los accidentes por hundimientos y desprendimientos de las galerías, tienen un gran enemigo, el grisú, es gas metano, como no tiene olor ha llegado en el pasado a producir, cuando se ha acumulado en galerías, grandes explosiones que se han llevado por delante la vida de muchos mineros.
Actualmente se utilizan lámparas eléctricas fijas en el casco de protección, además de detectores de gas que hay instalados en las galerías.
Si alguien tuviera la curiosidad de bajar a una mina de carbón, no sé si en España hay algún parque minero que se pueda visitar, causa una gran impresión pues las luces que llevamos en el casco al reflejarse en unas paredes totalmente negras la absorben, parece que vamos casi en tinieblas, esto ya da una idea de lo dificultosa que es este tipo de minería.
No voy a entrar en el detalle de los métodos de explotación que se utilizan en estas minas, están condicionados por varios factores, tipo de terreno, profundidad de la mina, tipo de carbón, etc…
Ahora que tanto se habla de la contaminación por efecto de los gases de invernadero, el carbón es responsable de su producción al quemarse en calderas, hornos, etc… históricamente sabemos que el “Smog”, la famosa niebla que había en Londres desde principios del siglo pasado lo producían las humos y gases de las calderas utilizadas en calefacción y en los procesos industriales alimentadas por carbón al mezclarse con la humedad del ambiente, ya el famoso escritor Arthur Conan Doyle hace mención al mismo en sus novelas policiacas, este problema fue desapareciendo paulatinamente a partir de los años cincuenta del siglo pasado, pues se fue sustituyendo por otros combustibles menos contaminantes.
Otro problema que generan los gases de la combustión del carbón y de los combustibles fósiles (petróleo y sus derivados) es la lluvia acida, cuando se combinan los gases que emiten: dióxido de azufre y el trióxido de azufre con la humedad se producen otros compuestos como el ácido nítrico, ácido sulfuroso y ácido sulfúrico, en principio ascienden a la atmosfera pero después descienden a la tierra produciendo daños diversos, ha habido bosques con considerables daños originados al caer el ácido producido en las hojas y ramas, acidificación de ríos y lagos, daños en fachadas y edificios, etc…
La reunión de Paris, no sé a qué resultados llegará ni que compromisos adquirirán los asistentes, si los grandes productores de gases no sustituyen el carbón y los otros combustibles, especialmente el primero, el problema va para largo, hay tres grandes naciones que producen más del 50% de los gases invernadero: China con un 25%, EEUU y Canadá con un 17% y la India.
La sustitución de los combustibles fósiles, entre ellos el carbón, será a muy largo plazo pues es una fuente energética masivamente utilizada y lo primero que debe existir es una voluntad política decidida, ¿están dispuestos estos grandes productores a eliminarlos? ¿Se tienen sustitutos?
Para determinados procesos industriales como la siderurgia no hay sustituto del carbón, pues se emplea el “coque”, que es carbón destilado para eliminar residuos tales como el alquitrán, gases y agua.
El arrabio que es primer producto para obtener acero necesita del “coque” pues al arder este libera monóxido de carbono, que se combina con los óxidos de hierro del mineral y los reduce a hierro metálico.
Actualmente estamos muy concienciados, vemos como el Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha medidas para evitar la contaminación, como testimoniales valen pero son insuficientes.
Yo viví en mi etapa joven dos años en Madrid y después he ido con frecuencia pues parte de mi familia reside allí, la llamada “boina” ha existido siempre lo único que ocurre ahora es que se tienen medios para medir los gases emitidos, pero en los años 50 y 60 era posiblemente más intensa, pues en aquella época era el carbón mineral el que alimentaba la calefacción y la industria, ahora son los combustibles líquidos los utilizados y estos producen menos.
¿Qué va a pasar en los próximos años? No lo sabemos, esperemos que lo que salga de Paris sea el primer paso para ir paulatinamente sustituyendo los combustibles contaminantes; las minas del carbón se están cerrando en muchas partes del mundo, en Inglaterra se cerró la última hace poco, no obstante el petróleo sigue siendo una pieza básica en la producción energética, por ello con toda probabilidad el cambio será a muy largo plazo pues de la noche a la mañana no se pueden encontrar sustitutos.