Victoria del PP sin mayoría en un parlamento dividido

El tradicional bipartidismo ha sufrido un duro revés. Las pasada elecciones pasaran a la historia, no solo como la de la crisis económica y la corrupción, sino marcadas por el cambio y la regeneración de un nuevo mapa político y un empate entre los bloques de PP-Ciudadanos y PSOE-Podemos.
La vitoria del PP con 122 diputados, a pesar de darle la victoria, no garantiza la investidura de Mariano Rajoy ni con la abstención de los Ciudadanos de Albert Rivera que han quedado como cuarta fuerza política con 40 escaños en su primera participación en unas elecciones generales.
Tras los populares, el PSOE con 91 escaños ha caído por debajo de sus peores resultados electores que se mantenían en 110. Tras ellos y a tan solo dos puntos, otro de los partidos emergentes de estos comicios, Podemos, que con 69 representantes se afienza como tercera fuerza política.
Unidad Popular-IU logra dos diputados y UPyD se queda fuera del Parlamento.
La llave de gobierno puede estar en los partidos con menor representación, ya que la suma de los grades bloque políticos no suman los escaños necesarios en un escenario de pactos muy complicado con partidos de corte nacionalista.
La participación ha subido más de cuatro puntos respecto a las elecciones de 2011 situandose en un 73,21%, con un 26,79% de abstención, cuatro puntos por debajo de los pasados comicios.